Primero, quien tiene dolor
Pon el botón de WhatsApp bien arriba, con un mensaje listo como “Hola, tengo dolor de muela, ¿hay un hueco hoy?”. Quien siente dolor no va a elegir un día en una agenda, quiere hablar con alguien. Justo debajo, escribe una frase honesta sobre urgencias: “Atiendo urgencias según la agenda del día, escríbeme por WhatsApp”. No prometas un hueco que no puedes cumplir; genera más quejas que ayuda.
Tratamientos con el nombre que usa el paciente
En las tarjetas de Producto o Servicio, escribe como habla el paciente: “Limpieza”, “Brackets”, “Blanqueamiento”, “Implante”, “Dientes de leche”. Palabras como “profilaxis” o “rehabilitación oral” alejan. Usa una foto del consultorio o del material, nunca el rostro de un paciente. El precio es opcional; si lo muestras, revisa antes lo que permite tu colegio profesional en la publicidad, incluidas las fotos de antes y después y las promociones.
La primera cita, sin sorpresas
Gran parte del miedo viene de no saber qué va a pasar. Con una Lista o un Texto, explícalo en tres pasos: conversación sobre lo que molesta, revisión con explicación de lo encontrado y solo después un plan acordado. Luego pon la Agenda y, a continuación, el Formulario con la ficha de salud: alergias, medicamentos, cirugías, embarazo. Llegar con eso respondido ahorra los primeros diez minutos en el sillón.
Fotos que dan confianza
En la Galería, muestra la recepción, la sala de atención limpia y ordenada y el equipo, si lo tienes. Eso tranquiliza a quien nunca ha estado allí. Completa con la Dirección con mapa, citando en el texto un punto de referencia y dónde estacionar, y con el botón de Reseña en Google para quien ya fue atendido.